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Mantenimiento Pasivo: ¿Qué es y Cómo Aplicarlo?

El mantenimiento pasivo es un tipo de mantenimiento preventivo enfocado en proveer las mejores condiciones a un sistema para contribuir a su buen funcionamiento.

En el caso hipotético de una flota de autobuses, un programa de mantenimiento pasivo apuntaría a la compra de protectores para mantener la pintura en buen estado y evitar estacionar los autobuses a la intemperie durante mucho tiempo.

Al mismo tiempo, se cubrirían otros aspectos físicos, mecánicos y eléctricos relacionados con el funcionamiento vehicular, pero siempre apuntando a los elementos externos y no a los internos.

En este artículo, abordaremos qué es el mantenimiento pasivo y cuáles son los tipos de mantenimiento pasivo más comunes.

Mantenimiento Pasivo

El mantenimiento pasivo consiste en cuidar de un sistema garantizando el mejor ambiente posible para un buen funcionamiento. Los factores que deben vigilarse son tanto físicos como eléctricos o mecánicos.

Desde luego, cada empresa tendrá que definir los aspectos que necesitan ser listados en un plan de mantenimiento pasivo eficaz, y esto dependerá de la industria y actividad comercial.

mantenimiento pasivo

Para hacernos una idea general de cómo funciona el mantenimiento pasivo, es útil saber qué factores físicos se toman en cuenta normalmente:

  • La temperatura ambiental
  • El estrés término
  • El exceso de vibraciones o fricción
  • El polvo y otros contaminantes

Por otro lado, los factores eléctricos incluyen:

  • Interferencias en la radio-frecuencia
  • Ruido en la línea eléctrica
  • Problemas de voltaje

Beneficios del Mantenimiento Pasivo

  • No hace falta invertir en dispositivos de monitoreo.
  • No implica conocimientos técnicos avanzados, solo tomar en cuenta las recomendaciones del fabricante y emplear el sentido común.
  • Puede aplicarse a cualquier activo en cuyo funcionamiento influyan factores externos.
  • La empresa ahorra en costes energéticos y tareas de mantenimiento correctivo.

Tipos de Mantenimiento Pasivo

Hay dos tipos principales de mantenimiento pasivo: el que se encarga de regular el enfriamiento y calentamiento de un equipo, y el que atiende el ciclo de encendido y apagado.

Se puede hacer mucho más que esto si elegimos trabajar con una estrategia de mantenimiento pasivo, como cuidar la exposición de los electrodomésticos al agua y evitar que entren en contacto con sustancias corrosivas.

Sin embargo, elegimos abordar solo estas dos categorías porque resumen el ambiente idóneo para obtener el mejor rendimiento posible de los activos en una empresa.

  1. Regulación de la temperatura. Cualquier equipo, sin importar si es un computador, un vehículo o una máquina industrial, está diseñado para soportar un rango térmico determinado.

    El rango puede variar dependiendo de si el equipo está encendido a apagado; por lo general, habrá una resistencia un poco mayor al calor cuando el sistema esté apagado, ya que no tendremos que sumar el estrés término que generan los motores.

    Una plan de mantenimiento pasivo puede incluir tomar medidas para mantener la temperatura en las instalaciones dentro del rango indicado para el buen rendimiento de los equipos, así evitaremos daños sobre los circuitos, empastes y corrosión anticipada.


  2. Ciclo de encendido y apagado. Se trata de tomar las medidas necesarias para respetar el ciclo ON/OFF de un equipo. Si los operarios no están haciendo uso de una máquina, lo correcto sería apagarla en lugar de mantenerla encendida largos periodos de tiempo.

    Esto, además de contribuir a mantener los equipos en buen estado, ayudará a la empresa a ahorrar en electricidad y puede prevenir cortocircuitos e incendios.

    Lo mismo aplica en sentido inverso: un equipo que permanece demasiado tiempo apagado comenzará a ofrecer un rendimiento pobre. Esto aplica especialmente a los vehículos y empeora cuando las condiciones ambientales son deficientes.

Conclusiones

El mantenimiento pasivo es una práctica muy simple y efectiva para neutralizar los factores externos que afectan el rendimiento de un activo.

Tomando medidas tan sencillas como comprar cobertores para el polvo y evitar someter los equipos a temperaturas demasiado altas o bajas, disminuiremos las probabilidades de tener que invertir en acciones correctivas más adelante.

Ahora, para la gestión estratégica de un plan de mantenimiento pasivo, las empresas utilizan herramientas específicas: los Software de Mantenimiento.

Un Software de Mantenimiento es un programa diseñado para registrar las tareas de mantenimiento pendientes en una organización, las fechas máximas de cumplimiento, el inventario de activos y piezas de repuesto, etc.

Puedes encontrar cientos de opciones de Software de Mantenimiento y asesoría gratuita para elegir uno en ComparaSoftware:

Por Rita Arosemena

Rita Arosemena es Content Manager en ComparaSoftware, redactora freelance y blogger. Su pasión por los software y la tecnología se dirige a hallar herramientas para la gestión del tiempo y la productividad que permitan a los nómadas digitales hacer más en menos tiempo.

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