Gestión Lean y Ágil de proyectos: diferencias y similitudes


Dentro de la disciplina de Gestión de Proyectos, podemos encontrar una variedad de metodologías que nos sirven a la hora de desarrollar una idea, para convertirla en algo concreto. Dos de estas estrategias, que han ganado popularidad en los últimos años, son la gestión lean y ágil de proyectos.

Si bien puede parecer muy similares en un primer momento, ya que ambas buscan fomentar la rapidez y sostenibilidad en los resultados; lo cierto es que no son exactamente iguales. 

En este artículo conoceremos sus principales diferencias y similitudes, para que puedas identificar cuál es la mejor para tu proyecto.

Gestión lean y ágil de proyectos, ¿pueden compararse?

Antes de pasar a las diferencias y similitudes entre gestión Lean y Ágil de proyectos, es necesario decir que ambos son grandes marcos de prácticas. Es decir, no son estructuras totalmente rígidas que definen cómo debe hacerse el proyecto, sino que acotan y marcan una línea conceptual sobre lo que debe hacerse en el proceso.

 Dentro de estas reglas generales de ambos tipos de metodologías, es posible encontrar elementos similares, complementarios y diferentes. Esto significa, que un buen gerente de proyectos, puede sacar provecho de ambas formas de gestión Lean y Ágil de proyectos, si la necesidad del cliente lo requiere.

La metodología agile y la lean fueron pensadas para contextos diferentes, en etapas diferentes. Por esta razón, al compararlas, no quiere decir que los sistemas de producción y desarrollo se deben volver por una u otra. Lo ideal es que el gerente de proyecto conozca ambas, para adecuarlas de forma efectiva.

Origen de la metodología Lean 

Es necesario entender que cada marco de gestión se creó en momentos muy diferentes. El más antiguo es el Lean, que se desarrolló en Japón en los años 50 y 60 por un ingeniero llamado Taiichi Ohno.

Esta filosofía oriental llegó para echar por tierra con la cadena masiva de producción occidental. El principio básico de Lean es que la producción debe realizarse a medida que el producto es demandado, y no antes.

De esta manera se ahorraba más durante la producción, ya que solo se desarrollaba lo necesario para cubrir la demanda. Los japoneses no gastaban capital en almacenar sus grandes lotes, y podían explotar economías de escala.

La producción en pequeños lotes también permite enfocarse en la calidad. En pocas palabras, la metodología Lean buscaba la efectividad en la producción, eliminando todo aquello que no agrega valor. En este sentido, quedaban descartadas aquellas reuniones, tareas y documentación innecesarias. Para Taiichi Ohno no había lugar para el desperdicio.

Origen de la metodología ágil

Por otra parte, la metodología ágil inició con el nuevo siglo. Gracias a un documento llamado “El Manifiesto Agile” del año 2001, este marco vio la luz. Su objetivo era crear una nueva forma de gestionar el desarrollo de software.

Una persona aplica la Gestión lean y ágil de proyectos en una computadora. Está analizando una gráfica gant.
La gestión lean y ágil de proyectos tienen diferencias y similitudes.

Este manifiesto, entre otros principios, postula que:

  • Durante el desarrollo del software, el cliente debe estar involucrado.
  • El equipo de desarrollo debe adecuarse al cambio, según los nuevos requerimientos.
  • Las personas son más importantes que las herramientas y la tecnología.
  • Frecuentemente, el equipo debe analizar cómo ser más eficiente.

Diferencia entre Lean y Ágil

Como pudimos evidenciar, ambos marcos tuvieron un origen muy distinto, y por esta razón tienen ciertas diferencias que veremos a continuación.

Enfoque diferente

La metodología Lean fue pensado para aplicarse en un proceso de producción de manufactura tradicional. Mientras que Agile está mayormente enfocada en el desarrollo de software, antes que en la producción de manufacturas. 

Esto, principalmente, implica que en Lean, se piensa en una producción que parte de un producto predefinido y lo que se quiere es producir tantos productos de alta calidad como sea posible, con el menor desperdicio posible.

En la metodología agile, por otro lado, el desarrollo comienza sin tener un producto terminado que se busca imitar, sino que el mismo producto va a cambiando con las revisiones y retroalimentación. Antes del producto final, se pasa por diversos prototipos cambiantes.

Alcance de las metodologías Lean y Agile

La metodología Lean es usualmente aplicada para mejorar los procesos en las organizaciones, de forma global. Es decir, sus principios rectores están pensados para aplicarse en la totalidad de la compañía, para lograr ser más eficientes dentro de la cadena productiva.

El alcance de la metodología Agile es menor, ya que está pensado para aplicarse en equipos independientes de la filosofía general de la empresa.

Similitudes entre gestión Lean y Ágil de proyectos

Ahora veremos los puntos donde estas dos grandes filosofías de trabajo se tocan. 

Eficacia en la producción

Ambos marcos de gestión Lean y Ágil de proyectos buscan la eficiencia. El objetivo no es perfeccionar la cadena productiva para lograr más productos, sino construirlos en el menor número posible para responder a la demanda, pero con la mayor calidad y eficacia posible.

La metodología Agile no persigue la producción en lote, sino alcanzar un buen prototipo a través de muchas y frecuentes pequeñas versiones.

Mejora continua en la metodología Agile y Lean

Cuando se implementó Lean en Japón, los expertos lo vincularon con una filosofía llamada Kaizen, que indica que cada proceso debe ser constantemente inspeccionado y adaptado para mejorarse. Significa que cada día algo debe ser mejor.

Un equipo de trabajo aplica la gestión lean y ágil de proyectos sobre una mesa. Hay gráficas, planos y útiles.
Tanto la gestión lean y como la ágil podrían inspirar a un equipo de trabajo a ser más eficientes

Agile también toma algo de este pensamiento, ya que postulo los controles  frecuentes para evaluar posibles mejoras.

Enfoque en la cooperación

Una de las últimas similitudes entre estos dos grandes marcos metodológicos para la gestión de proyectos, es la cooperación y el enfoque en la persona. 

Ambos marcos postulan que los trabajadores son más importantes que las herramientas, y que son ellos, verdaderamente, los que pueden pensar en las mejoras continuas que necesita el proceso de producción o desarrollo.

Satisfacción del cliente

La última de las similitudes entre Agile y Lean, es que el cliente y su satisfacción deben primar ante todo. Entregarle un producto satisfactorio, con una producción eficiente, es el objetivo más importante.

Conclusiones

Hemos visto las similitudes y diferencias entre gestión lean y Ágil de proyectos. Se trata de una tarea compleja, ya que ambos marcos cuentan con conceptos muy amplios, relacionados con principios y filosofías.

Tanto la gestión de proyectos Lean, como la administración Agile, pueden mejorarse con la incorporación de un Software de Gestión Ágil como  Wrike, GanttPRO o Trello.

Estas soluciones permiten mantener un contacto eficiente desde cualquier lugar y momento. Son herramientas para hacer un monitoreo y seguimiento del proyecto, con alertas automáticas cuando hay modificaciones. 


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