Vemos una persona realizando un control de calidad, en relación con los 14 puntos de Deming.
Vemos una persona realizando un control de calidad, en relación con los 14 puntos de Deming.

Los 14 puntos de Deming para la transformación de las empresas en mejora continua

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    Los 14 puntos de Deming son una filosofía de gestión que, cuando se internaliza y aplica sistemáticamente, tiene el poder de transformar radicalmente una empresa. 

    En el camino correcto, este tipo de mandamientos pueden guiarte hacia un futuro de éxito sostenido, innovación continua y excelencia en calidad. El gran exponente de su éxito es la transformación y recuperación de Japón después de la Segunda Guerra Mundial, que llevó al país oriental a convertirse en un gigante de la industria.

    A lo largo de este artículo, profundizaremos en cada uno de los 14 principios de Deming, explorando cómo sirven para mejorar los productos y servicios y reducir costos. Además, podrás conocer en detalle cada uno de ellos y comprender con ejemplos su utilidad para fomentar la colaboración y aumentar la competitividad.

    Quién es W. Edwards Deming y cómo cambió la forma de producir

    William Edwards Deming (14 de octubre de 1900 – 20 de diciembre de 1993), fue una figura emblemática en el ámbito de la gestión de calidad total. Este estadístico estadounidense, a través de su labor como profesor universitario, autor y consultor, ha dejado una huella indeleble en el concepto de calidad total. 

    De hecho, su influencia se extiende más allá de las fronteras, siendo su obra «Out of the Crisis» (1986) un referente en el estudio de la gestión de calidad.

    Principalmente, Deming es reconocido por su enfático argumento de que la variabilidad en cualquier proceso debe minimizarse para maximizar la calidad del producto o servicio resultante. Esta perspectiva introdujo una distinción crucial entre dos tipos de variaciones: las comunes y las especiales, cuyo manejo adecuado es fundamental para alcanzar la excelencia en calidad.

    Fue este aporte el que le dio un papel crucial durante la reconstrucción de Japón después de la Segunda Guerra Mundial. En 1950, la Unión Japonesa de Científicos e Ingenieros (JUSE) lo invitó a impartir seminarios sobre control estadístico de procesos, aprovechando su conocimiento de las técnicas de Shewhart. 

    Además, Deming también es conocido por su promoción del círculo PDCA (Plan-Do-Check-Act). Cómo ya hemos visto en otros artículos, esta es una herramienta fundamental para el mejoramiento continuo dentro de las organizaciones. Este ciclo subraya la importancia seguir determinados pasos esenciales para el aseguramiento de la calidad.

    Finalmente,  Deming propuso los 14 puntos de Deming que pueden considerarse como una serie de mandamientos para la gestión de calidad. Estos principios buscan guiar a las organizaciones hacia el éxito, promoviendo una transformación completa al ser adoptados en todos los niveles de la empresa.

    La relevancia de los 14 puntos de Deming en el mundo empresarial

    Los 14 principios de Deming constituyen una verdadera columna vertebral para la transformación y mejora continua en el ámbito empresarial. En realidad, fueron riginados como una respuesta a la necesidad de mejorar la competitividad y calidad de la industria estadounidense. 

    Deming los menciona por primera vez en su obra seminal «Out of the Crisis» (Salir de la Crisis). Y lo cierto es que su propósito va más allá de simples recomendaciones; ofrecen una visión comprensiva de cómo una organización puede alcanzar niveles superiores de efectividad, calidad y satisfacción tanto para clientes como para empleados.

    Por lo tanto, la implementación de estos mandamientos, como también son llamados, tiene aplicabilidad universal, lo que beneficia tanto a pequeñas y medianas empresas como a grandes corporaciones, abarcando el espectro de la producción y el servicio. 

    Los 14 puntos de Deming consisten en un listado de principios que guían el proceso de transformación de una empresa hacia la mejora continua.

    Este conjunto de principios se erige como un manifiesto para aquellos líderes empresariales que buscan asegurar la sostenibilidad y el crecimiento a largo plazo de su organización. Sin embargo, también protege los intereses de inversores y asegura la estabilidad de los puestos de trabajo.

    Al adoptar los 14 principios de la calidad, una empresa se compromete a la mejora puntual y a un proceso de transformación continua que permea todos los niveles y áreas de la organización. Los principios de Deming ofrecen un marco para desarrollar una cultura donde la calidad va más allá del cumplimiento de especificaciones y resulta un principio rector en la toma de decisiones y en el diseño de procesos y sistemas de trabajo.

    Beneficios de los principios de Deming

    Otro aspecto relevante es que los beneficios de aplicar los principios de Deming son múltiples y significativos. Primero, porque establecen una base sólida para minimizar los costos a través de la mejora de procesos. Como así también, la reducción de costos derivados de desperdicios, retrasos, y defectos.

    Y segundo, porque promueven la mejora continua de la calidad. De esta forma, asegura que los productos y servicios ofrecidos cumplan y superen las expectativas de los clientes. Todo esto basándose en la fidelidad y en la construcción de relaciones a largo plazo.

    Además, estos principios fomentan un cambio cultural dentro de las organizaciones. En este punto, se rompen las barreras entre departamentos, promoviendo la comunicación y valorando el aporte individual hacia los objetivos comunes. 

    Al adoptar e instituir el liderazgo, se alienta a los líderes a guiar, inspirar y remover obstáculos para sus equipos. Lo que termina creando un ambiente de trabajo que favorece la innovación y el compromiso.

    Finalmente, la aplicación de los 14 puntos de Deming prepara a las organizaciones para enfrentar los retos del mercado con agilidad y resiliencia. Es decir, que se mejora tanto su posición competitiva como su capacidad para adaptarse a cambios y aprovechar nuevas oportunidades.

    Cuáles son los 14 puntos de Deming

    Hasta donde hemos visto, los catorce puntos de Deming constituyen un marco integral para la gestión y mejora continua de las organizaciones. Sin embargo, también es cierto que su objetivo es propiciar una transformación significativa en la cultura empresarial. 

    Por eso es importante comprender de forma integral cómo se relacionan y para qué sirve cada uno.  

    A continuación, te explicamos uno por uno cuáles son estos principios:

    1. Crear constancia de propósito

    Este principio enfatiza la importancia de perseguir el mejoramiento continuo de productos y servicios. La idea central es anticiparse y realizar mejoras no solo como reacción al final del proceso de producción, sino como una parte integrada del mismo.

    2. La nueva filosofía

    En un mundo económico que cambia rápidamente, las empresas deben estar abiertas y preparadas para adaptarse. La gestión debe liderar esta adaptabilidad, reconociendo que sin cambios innovadores, la sustentabilidad a largo plazo de la empresa podría estar en riesgo.

    3. Dejar de depender de la inspección

    La calidad debe incorporarse durante el proceso de producción, no solo al final. Este principio se alinea con la idea de evitar depender de la inspección masiva. Con esto es mente, resulta más eficaz implementar controles de calidad a lo largo del proceso para identificar y corregir problemas de manera temprana.

    4. Finalizar el contrato de “oferta más baja”

    Se alienta a las empresas a establecer relaciones sólidas y a largo plazo con un único proveedor para cada artículo, en lugar de seleccionar proveedores únicamente basados en el precio. Esto fomenta la lealtad, la confianza y una calidad constante de los componentes suministrados.

    5. Mejora continua de la calidad

    Este principio aboga por una mejora continua e indefinida del proceso de producción y servicio, lo cual lleva a una mayor calidad y productividad, y consecuentemente, a una reducción de costos. La mejora continua se convierte en un pilar fundamental para la eficiencia operativa.

    6. Establecer capacitación en el trabajo

    La formación y el desarrollo del personal son cruciales para el éxito de la empresa. Al hacer de la capacitación una norma dentro de la organización, se mejora la competencia y la satisfacción de los empleados, fortaleciendo así la base de la empresa.

    7. Establecer Supervisión

    Cambiar el enfoque de supervisión por liderazgo efectivo es esencial. Los líderes deben guiar y apoyar a sus empleados, permitiéndoles trabajar de manera más eficiente y asegurando que se concentren en objetivos más amplios más allá de las tareas cotidianas.

    Infografía de los 14 puntos de Deming.
    Listado de los 14 puntos de Deming.

    8. Expulsar el miedo

    Crear un ambiente de trabajo libre de temor es fundamental para el desempeño efectivo. Esto permite a los empleados asumir riesgos y comunicarse abierta y honestamente, fomentando la innovación y la mejora continua.

    9. Romper las barreras

    La cooperación interdepartamental mejora cuando se eliminan los silos organizacionales. La formación de equipos multifuncionales promueve una mejor comprensión y colaboración en toda la empresa, optimizando el flujo de trabajo y la eficiencia.

    10. Eliminar exhortaciones

    Los lemas y objetivos sin soporte real no mejoran el desempeño. Este principio sugiere que los problemas de calidad y productividad son, a menudo, el resultado de deficiencias en el sistema, no de la falta de esfuerzo de los empleados.

    11. Eliminar gestión por objetivos

    Fijar objetivos específicos puede resultar contraproducente si estos no se alinean con la calidad y el bienestar general de la empresa y sus empleados. Es preferible centrarse en mejorar la calidad y permitir que la productividad surja como resultado natural de este enfoque.

    12. Permitir orgullo de mano de obra

    Debe fomentarse un sentido de orgullo y propiedad sobre el trabajo realizado. Cuando los empleados se sienten valorados y ven que su trabajo contribuye significativamente a los objetivos de la empresa, su motivación y satisfacción laboral aumentan.

    13. Establecer educación

    La capacitación continua y el autodesarrollo deben ser promovidos entre todos los miembros de la organización. Esto refuerza el compromiso con la mejora personal y profesional, elevando el nivel de competencia general de la empresa.

    14. La transformación es trabajo de todos

    La implementación efectiva de estos principios requiere un compromiso organizacional completo. La transformación hacia una cultura de calidad total es responsabilidad de todos en la organización, desde la alta dirección hasta el personal operativo.

    Ejemplos de los 14 principios de Deming en una fábrica de calzado de seguridad

    Ahora que conoces cada uno de los 14 puntos de Deming, tal vez te preguntes cómo es posible aplicarlos en el día a día de una organización. Para ilustrar un poco mejor cada principio, vamos a abordarlos desde el caso de una fábrica dedicada a producir calzado de seguridad.

    A continuación, te mostramos cómo se podría pensar cada uno de los principios de Deming en ejemplos sencillos y prácticos:

    1. Crear constancia de propósito: La fábrica podría enfocarse en innovar constantemente sus productos para mejorar la seguridad y comodidad de los trabajadores de la construcción, garantizando su permanencia y competitividad en el mercado.

    2. La nueva filosofía: Adoptar un compromiso firme con la calidad y la seguridad, estar siempre abierto a nuevas tecnologías y materiales que puedan mejorar el calzado de seguridad, asegurando así su relevancia y excelencia.

    3. Dejar de depender de la inspección: Integrar sistemas de control de calidad en cada etapa de la producción, desde la selección de materiales hasta el ensamblaje final, para identificar y corregir problemas de manera proactiva.

    4. Finalizar el contrato de “oferta más baja”: Establecer relaciones a largo plazo con proveedores de materiales de alta calidad, asegurando la consistencia y fiabilidad de los productos finales.

    5. Mejorar constantemente: Implementar un programa de mejora continua que involucre a todos los empleados en la búsqueda de formas de aumentar la eficiencia y la calidad en la producción de calzado de seguridad.

    6. Establecer capacitación en el trabajo: Ofrecer formación regular a los empleados sobre las últimas tendencias en seguridad laboral, técnicas de producción y uso de nuevos materiales, asegurando así su desarrollo y competencia.

    7. Establecer Supervisión: Promover un estilo de liderazgo que inspire, guíe y apoye a los empleados en su trabajo diario, fomentando un ambiente de respeto y colaboración.

    8. Expulsar el miedo: Crear un entorno de trabajo donde los empleados se sientan seguros para expresar ideas y preocupaciones, fomentando la innovación y la participación activa.

    9. Romper las barreras: Fomentar la colaboración entre departamentos (diseño, producción, calidad, logística) mediante la formación de equipos multidisciplinarios para proyectos específicos de mejora del producto.

    10. Eliminar exhortaciones: Evitar establecer objetivos de producción irreales que no tomen en cuenta la calidad y seguridad del producto final, enfocándose en metas alcanzables que motiven a los empleados.

    11. Eliminar gestión por objetivos: Desarrollar indicadores de desempeño que reflejen la calidad y la satisfacción del cliente más allá de las cifras de producción, promoviendo un enfoque equilibrado entre cantidad y calidad.

    12. Permitir orgullo de mano de obra: Reconocer y celebrar los logros de los empleados en la creación de calzado de alta calidad y seguridad, fomentando un sentido de orgullo y pertenencia.

    13. Establecer educación y automejora: Ofrecer oportunidades de desarrollo personal y profesional, incentivando a los empleados a adquirir nuevas habilidades y conocimientos relevantes para su trabajo y la industria.

    14. La transformación es trabajo de todos: Involucrar a todos los niveles de la organización en el proceso de transformación, asegurando que cada empleado comprenda su rol y cómo su trabajo contribuye a la meta común de producir calzado de seguridad de la más alta calidad.

    Aplicando estos principios, la fábrica puede mejorar sus procesos y productos, como  también cultivar una cultura de mejora continua, colaboración, y respeto.

    Potenciando los 14 Puntos de Deming con un Software ERP

    El software ERP (Enterprise Resource Planning o Planificación de Recursos Empresariales) emerge como una herramienta fundamental para las organizaciones que buscan adherirse y aplicar los 14 principios de Deming hacia la calidad total. 

    Al integrar diversas funciones y procesos de negocio en un único sistema centralizado, los ERP facilitan una gestión más eficiente y coherente. Pero al mismo tiempo, promueven una cultura de mejora continua y calidad en todos los niveles de la organización.

    Entre algunas de sus funciones, un ERP ayuda a alinear los objetivos empresariales con las operaciones diarias, garantizando el primer principio de crear constancia de propósito. 

    Incluso, la implementación de un ERP representa en sí misma la adopción de una nueva filosofía empresarial que abraza la tecnología y la integración para adaptarse a los cambios del mercado de manera más ágil.

    Otro aspecto clave es que al centralizar la información, los ERP permiten implementar controles de calidad en tiempo real a lo largo de todo el proceso de producción, reduciendo la dependencia de inspecciones al final del proceso.

    En cuanto a los puntos relacionados con establecer capacitación en el trabajo, los ERP cuentan con módulos para la gestión del talento y desarrollo de habilidades. 

    De esta manera, la visión integral que ofrece un ERP permite a los líderes supervisar eficazmente las operaciones, identificando áreas donde puedan guiar y apoyar a sus equipos de manera más efectiva.

    Los ERP resultan entonces catalizadores para la transformación organizacional, facilitando la implementación de los principios de Deming a lo largo de toda la empresa.

    Conclusión

    Los 14 puntos de Deming son herramientas esenciales tanto para entender su filosofía como para aplicarla en la práctica. Cada uno de ellos está pensado para lograr la mejora continua y transformar cualquier tipo de empresa en un sistema eficiente y competitivo.

    Considerando sus beneficios e impacto, este tipo de principios constituyen una guía integral que permite alcanzar la sostenibilidad y el crecimiento a largo plazo.

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