Vemos un grupo de personas aplicando la metodología design thinking, pegando papeles con ideas en una pared transparente.

Qué es Design Thinking y por qué deberías aplicarlo


Cuando hablamos de la importancia del enfoque humano, el Design Thinking es uno de los métodos más efectivos para dar soluciones a problemas desafiantes. Si te preguntas qué es el design thinking y cómo puede ayudarte a crear mejores estrategias, estás en el sitio correcto.

Aquí te explicamos a qué se refiere este concepto, de dónde proviene, cómo se aplica y un claro de ejemplo de cómo puede servirte al momento de utilizarlo. 

¿Qué es Design Thinking?

Design thinking es una metodología de diseño de resolución de problemas mediante la cual es posible desarrollar soluciones centradas en las personas. También llamado pensamiento de diseño, cuenta con cinco etapas que te permiten resolver situaciones ambiguas o problemas, las cuales te explicaremos en los siguientes párrafos. 

El término Design Thinking se acuñó en 1987, con el libro Design Thinking del profesor Peter G. Rowe, sobre arquitectura y planificación urbana. 

Sin embargo, fue diseñador Rolf A. Faste (1943-2003) fue quien desarrolló más ampliamente este concepto durante su carrera como profesor en la Universidad de Stanford (entre 1980 y 1990), concibiéndolo como un método de acción creativa que va más allá de una sola disciplina. 

Para qué sirve el Design Thinking

El método Design Thinking sirve para resolver problemas de forma innovadora. Por eso, se considera una herramienta muy eficaz y utilizada en muchos proyectos de innovación social.

Se orienta principalmente hacia la innovación, al resolver problemas poco definidos o desafiantes. Hablamos tanto de la creación de nuevos productos o servicios como de la mejora de la experiencia del usuario. Además, es un medio para generar mayor valor al usuario.

Por lo tanto, consiste en una metodología eficaz para descubrir nuevos insights y soluciones, pero a su vez, permite afrontar los distintos retos que han surgido en los últimos años a las empresas.

Por medio del Design Thinking y sus herramientas, puedes dotar de sentido a las estrategias y los cambios en tu empresa. A través de mapas mentales y de otras herramientas visuales, los miembros de tu equipo pueden identificar, organizar, recopilar y ordenar la información.

Vemos un grupo de personas alrededor de una mesa trabajando con el método design thinking, aportando ideas y soluciones.
El trabajo en equipo es fundamental para llevar a cabo el método Design Thinking porque implica ver los problemas desde diferentes perspectivas.

Se puede utilizar para diseñar procesos de negocio o diseñar nuevos modelos de negocio. De esta manera, los directivos pueden cuestionar las distintas partes de la cadena de valor y explorar tácticas más imaginativas y creativas.

Por último, es una metodología aplicable al rubro emprendedor, siendo muy utilizado por startups de todo tipo.

Etapas del Design Thinking

Uno de los modelos más populares de la metodología Design Thinking es del Instituto de Diseño Hasso-Plattner de la Universidad de Stanford. 

Este proceso ha tenido un gran éxito en empresas exitosas como Google, Apple, Toyota y Nike. Estos son los cinco pasos designados por el modelo de la también llamada “d.school” que puede ayudarte también a tener éxito. 

1. Empatía

Esta primera fase es la clave del modelo. Aquí la idea es poner atención a tu público objetivo para entender sus necesidades, sus problemas y cómo afectan su vida cotidiana. 

Las entrevistas y grupos de discusión que representen al segmento que deseas ofrecer tu nuevo producto o servicio son buenas formas de encarar esta fase. De esa forma, podrás identificar los aspectos que deberás considerar para crear algo que genere un valor real en las personas.

Justamente, la empatía tiene que ver con ponerse en los zapatos de los demás y entender las razones detrás de sus peticiones. Una investigación profunda sobre los perfiles que se beneficiarán con tu producto o servicio será tu aliado en esta búsqueda.

2. Definición

Gracias a la información y datos que lograste recopilar de la primera fase, podrás encontrar la forma de definir el problema que vas a resolver. Al analizar el material que tienes te darás cuenta de que hay ciertos obstáculos que se repiten o que se presentan constantemente.

Con esto en mente, tendrás las herramientas para crear hipótesis y posibles soluciones, comenzando a clasificar esas oportunidades.

3. Idea

Llegamos al momento de observar tus hipótesis y soluciones posibles para comenzar a formular las ideas. Lo importante es comenzar el proceso creativo, así que no te estreses en crear la mejor idea posible o la más brillante. 

Esas primeras ideas te darán el impulso para llegar a elaborar las más valiosas. Las lluvias de ideas, tableros y organizadores gráficos en los que tu equipo pueda participar libremente, serán buenas maneras de identificar los patrones, o aquellas ideas menos adecuadas al problema que están tratando. 

Vemos un tablero con papeles pegados escritos y conectados entre sí como lluvia de ideas, una herramienta que forma parte del método Design Thinking.
La lluvia de ideas y los organizadores gráficos son herramientas muy útiles en la tercera fase del Desing Thinking.

4. Prototipo

Una vez que hayan elegido las ideas más valiosas, podrán decidir cuáles se convertirán en un prototipo. Pueden hacerlo de la siguiente manera: si una o más ideas pasan a la otra fase, pueden darles una representación gráfica que se acerque al producto final. 

Ese prototipo puede ser una maqueta, un mock-up de un artículo, un plano o un dibujo detallado de cómo funcionará. 

Lo importante aquí es que el prototipo evidencie qué tan sencillo es utilizar el producto o qué tan práctico puede ser el servicio que estás diseñando. Por eso es buena idea que las personas que representan tu público objetivo lo conozcan. 

Esas personas podrán aportar comentarios con ideas de soluciones que tal vez no habían pensado.

5. Evaluación

Una vez terminado, el prototipo debe ponerse en manos de alguien que lo utilice en su vida diaria. Por supuesto, debe ser alguien ajeno a tu equipo y contexto, de modo que pueda cuestionar sus funciones, características o por qué un artículo tiene una forma en particular.

Esto te permitirá hacerle los cambios o ajustes pertinentes antes de fabricar un servicio que pueda ser difícil de usar. 

Por último, considera que si descubres en esta fase un problema grave que te lleve a repetir todo el proceso desde el comienzo, no es un fracaso. De hecho, el Design Thinking se basa en ello: probar y fallar hasta encontrar la solución ideal.

Ventajas

Si la metodología Design Thinking es un proceso que requiere tantas etapas y además te decimos que a veces tendrás que volver a hacerlo ¿Por qué es tan efectivo? Bueno, justamente porque este método tiene sus ventajas, que no son pocas ni mínimas.

Tal vez no es la forma más intuitiva de resolver un problema, pero los resultados que se derivan de esta valen la pena. A continuación, te presentamos múltiples razones por las que merece la pena implementar el proceso de Design Thinking en tu equipo:

  • Impulsa a la acción: su motor principal es la creación, experimentar y aprender. Cada integrante debe poner de su parte y lo vuelve un proceso más colaborativo. 
  • Pensamiento “outside the box”: con este tipo de pensamiento puedes encontrar ideas innovadoras y creativas a problemas muy complejos. 
  • Se centra en la resolución de problemas: obliga a ver los problemas desde muchos puntos de vista diferentes
  • Centrado en las personas: El Design Thinking es antropocéntrico, se centra en los usuarios del producto o servicio y sus clientes. Se trata de entender las necesidades a veces insatisfechas, a veces, desconocidas y en otras, inexpresadas de sus usuarios.
  • Fomenta la colaboración y el trabajo en equipo: este proceso de pensamiento requiere muchos puntos de vista diferentes de diseñadores, futuros clientes y otras partes interesadas. La colaboración y el trabajo en equipo mejora además las dinámicas laborales y contribuye a mejores resultados. 
  • Piensa en el futuro: Esta metodología intenta anticiparse y trabajar con el futuro y sus incertidumbres. Por lo tanto, habitúa a sus integrantes a trabajar con la incertidumbre y lograr soluciones. 
  • Reduce los riesgos: En esta metodología se aprende constantemente de los errores y se tienen en cuenta todos los factores: mercado, competidores, proveedores y clientes. 

Ejemplo de design thinking

Como decíamos anteriormente, el Design Thinking tiene muchas ventajas, por lo que se considera una metodología muy efectiva, y justamente, ha tenido éxito para varios gigantes de la industria. A continuación, te mostramos un ejemplo claro de la metodología de pensamiento creativo. 

El caso de Amazon 

Este ejemplo nos muestra cómo el diseño no se limita a la creación de un producto, sino también a la oferta de una placentera experiencia del usuario.

Jeff Bezos, su famoso creador, realizó un listado de los productos de bajo coste que más demanda tenían y llegó a la conclusión de que los libros eran un producto ideal. Fue así que Amazon empezó siendo un sitio de venta de libros por internet.

Vemos una imagen de un dedo señalando la página web de Amazon, empresa que logró el éxito aplicando la metodología Design Thinking a su modelo de negocio.
Amazon es un gran ejemplo del éxito que puede alcanzar una empresa cuando aplica la metodología Design Thinking.

Con diferentes análisis de mercado, aparecieron otras demandas que acompañaban la venta de libros por internet. Por eso, Bezos añadió distintos productos como los CD, DVD, videojuegos, entre otros. 

Cuando empezó a notar los cambios de consumo de las personas y el auge de la venta por internet, decidió resolver esos problemas con una solución creativa: vender todo eso en un solo lugar.  Desde allí Amazon no ha parado de crecer, y continúa rediseñando la estrategia del marketplace que considera primordial los hábitos, deseos, necesidades y problemas del cliente.

Conclusión

El Design Thinking es una gran manera de abordar problemas complejos o poco claros para las formas tradicionales. Después de todo, su principal función es la innovación y la creatividad en un mundo que cada vez más demanda de estos dos factores. 
Ahora que conoces qué es el Design Thinking y cómo se utilizan sus fases, estás listo para empezar a utilizarlo en tu ámbito de trabajo o con tu equipo. A medida que lo practiques podrás ir perfeccionando sus pasos y formular mejores soluciones.


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