Categorías
Gestión de Proyectos

Gestión de Crisis | Cómo Evitar el Hundimiento

Una crisis se puede definir como un evento de naturaleza humana o no-humana que afecta las operaciones habituales de una empresa o un sistema.

Generalmente, nadie espera que ocurra lo peor; por ende, la gestión de crisis es la última esperanza de las organizaciones en momentos de dificultad.

En el contexto de la organización (que puede verse como un ser viviente, donde cada miembro es una célula), la gestión de crisis sirve para proteger a los trabajadores, a los clientes, la imagen del negocio y todo lo que comprende la definición del concepto “marca”.

En las compañías mejor estructuradas, la gestión de crisis no es “una lotería” o una habilidad que repentinamente cobra importancia cuando surgen imprevistos.

Al contrario: se acostumbra a tener bajo el brazo un plan de gestión de crisis donde se resumen algunas de las acciones para disminuir el impacto negativo de lo que sea que esté pasando sobre el ecosistema de la organización.

Desde luego, los planes cambian según la gravedad del caso, pero tener un marco de referencia ––y, en especial, uno que tome en cuenta las leyes y los movimientos de las agencias del gobierno–– es muy importante.

¿Buscas Software Gratis?

Algunas de las mejores herramientas para empresas son gratuitas. Revisa nuestro listado.

Tipos de crisis

Una crisis puede tomar muchas formas, pero refiriéndonos específicamente al mundo de los negocios, las más comunes son:

  • Huelgas. Tipo de crisis capaz de paralizar las operaciones de una empresa y acercarla a la quiebra. Una huelga no necesariamente frena del todo la cadena productiva, pero a menudo significa que la empresa deberá invertir en gastos legales y, a veces, indemnizar a los trabajadores (dependiendo de cuál haya sido la causa de la huelga).
  • Desastres naturales. Hacen parte de esta categoría los terremotos y las inundaciones, pues impactan directamente en la cadena de suministros, afectando la productividad, la reputación y los ingresos.
  • Fallas en un producto o servicio. Se trata de problemas serios en torno a un equipo de uso personal o un servicio que, implícitamente, supone riesgos para el usuario (como viajar en avión o montar en paracaídas).

    Un ejemplo de crisis por falla en un producto sería una línea de teléfonos celulares defectuosos que estallan mientras el cliente habla o envía un mensaje de texto, generando daños físicos.

    La empresa tendría que asumir la responsabilidad e indemnizar a los clientes, lo que podría generar una crisis financiera y de reputación.

Desde luego, hay otro tipo de crisis como las guerras, las emergencias sanitarias y la pérdida drástica de clientes.

Causas comunes que llevan a la gestión de crisis

Las causas de una crisis pueden dividirse en internas y externas. Las externas provienen de fuerzas externas a la organización y, las internas, del ecosistema de la empresa.

Esto no quiere decir que las causas externas sean imposibles de pivotar o que la administración no sea responsable de ellas. Las crisis originadas por causas externas evolucionan a medida que las organizaciones fallan en la tarea de situarlas y reaccionar a tiempo.

Causas externas

  • Cambios inesperados en la economía
  • Factores ecológicos
  • Cambios regulatorios

Causas internas

  • Falta de competitividad de cara al mercado
  • Mala gestión de recursos humanos
  • Sobrecostos
  • Ineficiencia en los procesos
  • Una mala estrategia de marketing
  • Errores en la administración de proyectos

Cómo evitar crisis en una empresa

Una buena gestión de riesgos guarda relación directa con una disminución en las probabilidades de sufrir una crisis, simplemente porque los factores detonantes se neutralizan antes de pasar a mayores.

Otras formas de evitar crisis en una organización son:

Recomendaciones para la gestión de crisis

  • A menudo, gestionar una crisis implica crear nuevas políticas u ofrecer mejores incentivos a los trabajadores. La estrategia ha demostrado funcionar históricamente, pero los líderes de la organización deberán asegurarse primero de que la calma ha vuelto, o podría desencadenarse un problema mayor.
  • Cuando la crisis ha demostrado estar relacionada con la directiva actual, los líderes o supervisores en curso, un cambio de administración puede ayudar a que los empleados, clientes y proveedores recuperen la confianza en la organización.
  • Establecer y dar seguimiento a los indicadores de gestión es muy importante, ya que muchos administradores no son capaces de reconocer las señales de alerta de una crisis.

Por Rita Arosemena

Rita Arosemena es Content Manager en ComparaSoftware, redactora freelance y blogger. Su pasión por los software y la tecnología se dirige a hallar herramientas para la gestión del tiempo y la productividad que permitan a los nómadas digitales hacer más en menos tiempo.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *